SOBRE MATERILE
EL ARTE DE CRECER JUGANDO
Ambos a dos, matarile-rile-rile. Dos filas de niños, una frente a la otra, pidiéndose entre sí. Nadie gana. Nadie juega solo. Y nadie aprendió esa ronda leyéndola: se la enseñó alguien más grande, y después se la enseñó a alguien más pequeño.
Con esa idea abrimos la primera tienda en Bogotá. Vendemos juguetes, libros y arte, pero el negocio real es el mismo de siempre: pasar el juego de una mano a otra.
De 0 meses a 12 años.
Y de una generación a la siguiente.
Lo que hacemos
Escogemos poco,
y lo escogemos con criterio.
Una juguetería grande te ofrece todo. Nosotros te ofrecemos lo que sí sirve. Detrás de cada categoría hay una decisión tomada: esto entra, esto no.
Juguetes didácticos, libros en español e inglés, cuadernos Kumon, arte y manualidades, rompecabezas, instrumentos, juegos de mesa y de rol, movilidad y aire libre, y todo lo de recién nacido.
Y cuando no tenemos lo que buscas, te lo decimos de una. No te vendemos lo parecido.
Cómo elegimos
Cuatro preguntas antes de que
un juguete entre a la tienda.
¿Quién hace el trabajo: el niño o el juguete?
Si el juguete se enciende, canta y se mueve solo, el niño se queda mirando. Preferimos los que no hacen nada hasta que alguien los usa.
¿Aguanta un año de uso real?
Madera, tela, cartón grueso, pinturas no tóxicas. Un juguete que se rompe en la primera semana no es barato: es caro dos veces.
¿Se juega distinto a los 3 que a los 6?
Los mejores no se superan, se reinterpretan. Ahí está el valor real de lo que pagas.
¿Se puede jugar con alguien más?
Mesa, rol, arte, música, rondas. El juego compartido es el que deja algo. Es, literalmente, nuestro nombre.
NUESTRA HISTORIA
EL CORAZÓN DETRÁS DE CADA JUGUETE
Texto sobre Clara y la fotico al lado
Dinos la edad.
Nosotros te decimos por dónde empezar.
ESTAMOS PARA TI
Nadie tiene que llegar sabiendo de juguetes.
La mayoría de la gente que entra a Materile está comprando para el hijo de otro y tiene tres datos: la edad, el presupuesto y quince minutos. Con eso basta.
Nuestro equipo trabaja con los ocho rangos de edad del catálogo y sabe qué pasa en cada uno: qué agarra un bebé de diez meses, por qué a los cuatro años un rompecabezas de sesenta piezas frustra, cuándo un libro en inglés deja de ser decoración.
Pregunta por WhatsApp o en cualquier tienda. Si no es lo correcto para esa edad, te lo decimos aunque lo otro cueste más.
